Comprende los siguientes temas de estudio:
Entre los materiales continentales introducidos en la ZC se ha destacado a las descargas excesivas de nutrientes y a los cambios en sus concentraciones relativas como la principal causa de procesos de eutrofización y ocurrencia de florecimientos fitoplanctónicos inusuales. Gracias a la larga trayectoria de este grupo en la producción de información sobre nutrientes en sistemas marinos costeros y estuariales, se ha generado la mayor base de datos con que cuenta el país sobre parámetros hidrográficos y concentraciones de nutrientes y contaminantes en este tipo de ambientes. Esta base de conocimiento permite que a través de esta línea de investigación se plantee comprender los posibles mecanismos de transporte y transformación de nutrientes en los estuarios, así como los potenciales procesos de asimilación por parte de los organismos de esos ambientes, y los mecanismos de transferencia hacia otros sistemas. Desde el punto de vista de su aplicación tecnológica, los resultados de este proyecto permitirán identificar científicamente cuáles son las áreas potencialmente utilizables para nuevos emprendimientos (urbanizaciones, núcleos industriales, turísticos, etc.), realización de obras de infraestructura (dragados, ampliación de puertos, etc.) o de servicios (gasoductos, redes de transmisión de energía, etc.), así como detectar los sistemas fundamentales para el funcionamiento adecuado del ambiente costero y que -por lo tanto- no deben ser modificados.
En las zonas costeras de todo el mundo la principal problemática de las últimas décadas ha sido el gran desarrollo urbanístico e industrial, asociado a un asentamiento y crecimiento no planificado ni controlado, y muchas veces sin un adecuado monitoreo. El incremento poblacional normalmente está asociado a una multiplicación de actividades humanas (mayor diversidad de fábricas e industrias petroquímicas, incremento de actividades portuarias, etc.), con el subsecuente incremento en los efluentes domésticos e industriales, y a su vez un mayor ingreso de sustancias potencialmente tóxicas entre ellas los metales pesados. Ellos son importantes por su ubicuidad y persistencia. Durante más de treinta años se han llevado a cabo diferentes estudios de investigación en cuanto a concentración y distribución de metales, considerando diferentes matrices (agua, sedimento, biota) y en distintos puntos a lo largo de toda la zona costera de la República Argentina. Actualmente se realizan estudios de monitoreo en el estuario de Bahía Blanca (en forma continua desde el año 2000), trabajos conjuntos con otras instituciones y universidades tanto de asesoramiento como de investigación, y trabajos a terceros a sectores municipales y provinciales.
El óxido de bis-Tri-ButilEstaño ha sido ampliamente usado desde la década de los 70 como agente biocida en las pinturas que recubren la parte sumergida de los barcos. El propósito era evitar el crecimiento de un biofilm del que luego se alimentan diversos organismos y que pasan a formar incrustaciones. Estas finalmente pueden deteriorar la estructura del casco, además de incrementar la fricción con el agua de mar y con esto disminuyen la hidrodinamia de los barcos con el consiguiente aumento de consumo de combustible. Por ello es necesario que los barcos cuenten con pinturas anti-incrustantes (antifouling) que eviten dichas incrustaciones y por ende tengan mayor tiempo útil de navegación entre carenados. Sin embargo pronto se descubrió que el TBT era muy tóxico incluso para organismos para los cuales no estaba dirigido, como gasterópodos, moluscos y peces (en quienes disminuye la respuesta inmune). Por ejemplo se ha descubierto que interfiere en la cristalización del carbonato de calcio en las ostras produciéndose malformaciones de las valvas. También se relacionó el contenido de TBT con la aparición de caracteres sexuales masculinos (imposexo) en hembras de gasterópodos. Para evaluar la contaminación por TBT en los sistemas costeros del litoral atlántico argentino, se ha iniciado en el año 2003 en el AOQ del IADO, un estudio sobre presencia de TBT en sedimentos y tejidos biológicos de organismos bentónicos de distintos sistemas costeros seleccionados sobre la costa argentina como son: Mar del Plata, Pto. Quequén, Estuario de Bahía Blanca, Bahía San Antonio y Bahía de Ushuaia.
El estudio del fitoplancton en ambientes estuariales adquiere principal relevancia por sus características dinámicas y su gran asociación con los ciclos biogeoequímicos de los nutrientes, la cadena trófica, y básicamente la potencialidad de la producción del sistema. En estuarios templados, como el ambiente estudiado, el ciclo anual del fitoplancton se caracteriza por una sucesión marcadamente estacional y la presencia de una o dos floraciones durante los meses de otoño y/o primavera cuando la temperatura del agua y las condiciones de luz son óptimas para el desarrollo microalgal. Particularmente en el estuario de Bahía Blanca el fenómeno de la floración ocurre en invierno cuando las condiciones de luz y temperatura no serían favorables. Sin embargo este evento ocurre en forma recurrente desde hace más de 20 años y representa el mayor “disparo” de producción de carbono en la columna de agua en la zona más interna del estuario. Coincidentemente la zona interna representa la zona más afectada antrópicamente, por lo que el seguimiento del ciclo anual del fitoplancton puede representar una herramienta adecuada para el análisis de posibles cambios ocurridos en el sistema ya sea por causas naturales o de origen antrópico. Desde 1978 se realizan campañas con frecuencia quincenal a dos estaciones ubicadas en la zona interna del estuario, Puerto Cuatreros y Puerto Ingeniero White. Debido al desarrollo portuario e industrial estas dos estaciones pueden diferenciarse por su ubicación relativa a zonas con actividad antrópica, siendo Puerto Cuatreros la estación más “protegida”. La continuidad de estos monitoreos como también de campañas a lo largo del estuario de Bahía Blanca son así un aporte fundamental para abordar temas puramente biológicos y ecológicos en relación con el fitoplancton como también para la planificación de estrategias de manejo ambiental.
En esta línea de trabajo se enfoca sobre la presencia y distribución de hidrocarburos (alifáticos, poliaromáticos) naturales y antropogénicos en el sistema en matrices agua, sedimentos costeros (de fondo de canal e intermareales) y organismos de diferentes hábitats (bentónicos, moluscos intermareales y peces) del estuario de Bahía Blanca. La integración de los datos a lo largo del tiempo permite interpretar los flujos actuales y establecer sus tendencias. Estos estudios poseen alta relevancia ambiental, permitiendo la clasificación de zonas de acuerdo al grado de intervención antrópica y la detección temprana de zonas de riesgo, asi también como la evaluación de las principales fuentes de aportes. Los Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos (PAHs) son un grupo ubicuo de contaminantes, constituyentes principales del petróleo, e introducidos a los ambientes marinos costeros por diferentes vías de descarga. También son generados y liberados al medio durante los procesos de combustión y pirólisis de materia orgánica y combustibles fósiles. Los PAHs poseen una doble tendencia: adsorción a sedimentos y bioacumulación en organismos acuáticos tales como crustáceos, moluscos bivalvos, organismos bentónicos y pelágicos. Son reconocidos mutágenos y carcinógenos. En esta línea se busca establecer y caracterizar la presencia de PAHs en el sistema, identificando posibles fuentes y/o sumideros, como parte inicial de un estudio integral más exhaustivo y a largo plazo.
La utilización de los bioensayos de toxicidad para evaluar los potenciales efectos de contaminantes sobre organismos de un ambiente es una herramienta de amplia aplicación y generadora de excelentes resultados. Además de examinar las “formas activas” de las sustancias bajo estudio, es necesario trabajar con especies biológicas de gran trascendencia en el sistema (por ej., especies clave). Se han realizado ensayos de toxicidad (letales y subletales) con exposiciones crónicas y sub-crónicas a metales traza tóxicos, trabajando con diferentes estadios de desarrollo (adultos, juveniles, hembras ovígeras, distintos estadios larvales) del cangrejo cavador Chasmagnathus granulatus del estuario de Bahía Blanca y de la laguna costera Mar Chiquita. Se evaluan respuestas fisiológicas a diferentes concentraciones de los compuestos tóxicos. Este mismo tipo de estudios se realiza también con copépodos (Acartia tonsa, Eurytemora americana) del estuario de Bahía Blanca. Este tipo de evaluaciones se realizará también con exposiciones a PAHs, TBTs y nutrientes.
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